Séptimo Encuentro Internacional de Ciudades Intermedias

Dimensión internacional del despoblamiento rural y el rol de las ciudades intermedias

Nota Conceptual del Evento

 

 

El evento discute sobre el papel de la agricultura y la seguridad alimentaria como elementos fundamentales dentro el proceso de urbanización y consolidación de las ciudades intermedias como modelo de desarrollo.

 El mundo se mueve inexorablemente hacia su urbanización, en un contexto en el que afrontamos los efectos del cambio climático y la degradación ambiental, presiones para alimentar a una población creciente, y una clase media con mayor capacidad adquisitiva y más exigente en cuanto a preferencias y hábitos de consumo. Según cifras de Naciones Unidas, DESA (World Population Prospects: The 2017 Revision), para el año 2050 se espera que un 88% de la población total de América Latina y el Caribe (ALC) viva en zonas urbanas.

América Latina será una de las regiones más urbanizadas del mundo con una clase media en crecimiento. Este escenario también refleja la contrastante realidad de la existencia de alarmantes niveles de pobreza. Según la CEPAL, la pobreza extrema equivale a un 10.2% (el más alto desde el año 2008) mientras que el 30.2% de la población se encuentra en pobreza.

Es también relevante el hecho de que en este escenario de contrastes, más del 66% ya vive en ciudades de menos de un millón de habitantes, y que los flujos migratorios ya no son a las grandes urbes, sino a ciudades intermedias, generando así la necesidad de planificar anticipadamente ese crecimiento demográfico urbano, con políticas públicas territoriales integrales en diferentes niveles de decisión y con una efectiva participación de la sociedad organizada.

Según el informe Panorama de la Migración Internacional de la CEPAL, ALC es una región expulsora de población. Alrededor de 28.5 millones de latinoamericanos y caribeños residen en países distintos al de su nacimiento. La mayoría de emigrantes corresponden a personas de México y Centroamérica, sin embargo, en las últimas dos décadas, la migración de la subregión México-Centroamérica a los Estados Unidos presenta diversas características, entre las que destaca el impacto de la crisis económica y las políticas de deportaciones masivas en la dinámica de la migración mexicana y centroamericana. (CEPAL, 2018).  En la región Sur, la tendencia es más hacia migración intrarregional, o sea provenientes de la misma región y al interior de los mismos países.

Un aspecto a subrayar es que en el futuro próximo la migración no será solo por presiones económicas o conflictos, sino también a causa del cambio climático. Una nueva categoría global de migrantes climáticos. El Banco Mundial estima que hacia el año 2050, en ALC, 17 millones de personas migraran de sus países debido a efectos del cambio climático (agricultura devastada, ausencia de agua dulce o elevación del nivel de mar). Estos fenómenos a escala mundial, muestra la alarmante cifra de 143 millones de personas.

Crecimiento urbano y envejecimiento

Respecto al envejecimiento de la población, en el 2015 un 26% de la población total de ALC eran personas de edades entre 15 y 29 años, mientras que alrededor de un 8% de la población total de ALC eran personas adultas mayores, con edades mayores o iguales a los 65 años. Sin embargo, para el año 2050, se espera que la población adulta mayor (>65 años) alcance el 19% de la población total de ALC.

 

Si bien LAC es todavía una región joven, las recientes tendencias demográficos indican que la creciente población adulta va moldeando nuevos estilos de vida y necesidades que se deberán ver reflejadas en los modelos de desarrollo y la planificación en los territorios.

A pesar del aumento de la participación de la mujer rural en la fuerza de trabajo, más de la mitad de las mujeres rurales en América Latina no forman parte de las estadísticas de empleo remunerado. En promedio un 55% de la población femenina rural, con edad de trabajar se encuentra en la categoría de empleo no remunerado.

Según el informe de FAO, CEPAL, IICA (2017), alrededor del 75% de los hogares rurales encabezados por mujeres trabajan en actividades que no son remuneradas o lo hacen en la informalidad.

La Agricultura como instrumento de desarrollo territorial

La agricultura es sin duda un sector atractivo para la contribuir a la revitalización de los territorios rurales y el combate a la pobreza. Cada vez se demuestra que zonas deprimidas que cuentan con acceso a recursos de financiamiento público y privado que fomentan la agricultura en su concepción ampliada y un ambiente para las inversiones son aquellas que generan dinámicas de empleo y riqueza en los territorios.

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Ponencias del Evento